Hay decisiones que parecen técnicas hasta que uno se detiene a preguntar quién va a vivir al lado de ellas. ¿Quién va a respirar ese aire? ¿Quién va a convivir con el paso de cientos de camiones? ¿Quién asume el riesgo, y quién se queda solo con el beneficio?
Son preguntas que no puedo dejar de hacerme, quizás porque llevo años trabajando de cerca con comunidades y territorios, y sé que detrás de cada informe técnico hay siempre una historia de personas concretas. En La Colonia, en Lautaro, esas preguntas tienen nombre y territorio: comunidades mapuches, familias rurales y un humedal que llevan casi una década resistiendo la instalación de un relleno sanitario.
Se llama Pintamahuida, está en evaluación ante el SEA, y su votación está prevista para el 6 de octubre. No creo que esta discusión deba reducirse a si necesitamos o no un lugar donde depositar nuestros residuos. La pregunta que de verdad me interesa hacer es más incómoda: ¿quién está pagando el costo de la basura que producimos todos?
A cuatro kilómetros del radio urbano de Lautaro es donde se proyecta instalar Pintamahuida. El werkén de la
Fuente original: Alerta Noticias Temuco
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